Etica profesional del traductor de idiomas

Este tema es delicado y vital en nuestra carrera, ya sea que trabajemos para una empresa de servicios de traducción o por nuestra propia cuenta. No se trata solo de imagen sino de calidad, de honestidad y de profesionalismo. No tiene que ver únicamente con una fuente de valores sino con la manera en la que individualmente reaccionamos ante estos valores. Tanto en situaciones complejas como en los casos de importancia poco aparente, la ética, nuestra visión personal de la ética, ejerce una marcada influencia en nuestras decisiones.

Entre otros escenarios en los que la ética se hace presente en nuestra área de trabajo podemos mencionar dos que son muy importantes: la confidencialidad y el buen juicio.

En el primer caso, el compromiso de confidencialidad, el cual está fundamentalmente basado en la confianza que el cliente deposita en nosotros al entregarnos material clasificado como confidencial, debe ser respetado cabalmente. En caso de conflicto de intereses, debemos actuar legalmente y cumplir con la regla de no hacerle daño al cliente. Bajo ningún concepto podemos traicionarle. La confidencialidad debe formar parte intrínseca de nuestro código de ética, de hecho, debería ser nuestra tarjeta de presentación!

En el segundo caso, y aún cuando la traducción ha jugado un rol crucial en el desarrollo de la comunicación humana, debemos tener el buen juicio, el apego a lo que es correcto según nuestra conciencia, para rechazar un trabajo o un cliente que no satisfaga nuestros estándares en cuanto al principio de no ir en perjuicio de nadie, por ejemplo, para traducir las instrucciones de cómo torturar, o sobre armamento nuclear o biológico. Menos dramático pero más probable, es que lo que llegue a nuestras manos sea la solicitud de traducir material pornográfico, y especialmente en el caso de que haya niños involucrados, debemos declinarlo al igual que la instigación a la violencia en cualquier ámbito.

Podemos tener diferentes opiniones y escalas de valores pero ante todo debemos tener claro que lo correcto es evitar perjudicar a cualquier persona o institución. El profesionalismo también implica la habilidad de rechazar una solicitud de trabajo basándonos en una razón ética.

Paulina Torres De Witt

www.goihata.com

Tags: ,

Leave a Reply

You must be logged in to post a comment.