El forjador de palabras. El traductor
Traduje con mucho placer un artículo en el cual se hacía una interesante analogía de la función de un Traductor. Comenzaba explicando los pasos de un herrero para forjar una espada, comenzando desde cero. Él toma pedazos de hierro, y los calienta al rojo vivo para darles la forma requerida; en esta etapa él puede alcanzar diferentes niveles de calidad y de agudeza y las piezas de hierro ya se asemejan a una espada pero la lámina se rompe fácilmente.

El forjador debe añadir polvo de carbón a la lámina caliente para convertir el hierro en acero y así, ya endurecida, podrá vender su espada. Pero antes deberá pulirla para eliminar los impactos del martillo que le dio forma pues nadie se interesaría en una espada que no sea lisa y brillante, ¿cierto?
Decía que los Traductores actuamos de manera similar con el texto a traducir: Al principio, escribimos un borrador y luego debemos añadirle el “polvo de carbón” que es la edición. Verificamos que no haya malentendidos ni incoherencias y sin embargo, el trabajo no estará terminado si la traducción no es fluida. La verdadera tarea del Traductor es ocultar las marcas de la traducción (los martillazos en la lámina!). El lector debe concebir el texto como un original y no como el resultado de un servicio de traducción (debe “ver” Excalibur, la hermosa espada del Rey Arturo, y no piezas de hierro!). Una vez que se han llevado a cabo todos los pasos, la traducción profesional será tan afilada como la espada y cumplirá el propósito para el cual fue realizada.
Los traductores, los modernos forjadores de palabras.
Paulina Torres De Witt
– www.goihata.com
Tags: intérprete japonés español, traducciones japones español, traductor euskera castellano, traductor técnico de español japonés