Archive for August, 2007

¿Traductores reemplazados por ordenadores?

Friday, August 17th, 2007

¿Seremos los traductores reemplazados por ordenadores?
El tema que quiero abordar no niega el hecho de que dependo de la tecnología e informática y admito abiertamente que las necesito y disfruto además de recomendar su utilización aprovechando al máximo todas las herramientas y programas que faciliten nuestro trabajo. Los sistemas de traducción por ordenador no son nuestros rivales sino fabulosos instrumentos que complementan nuestras habilidades y nos permiten incrementar nuestra productividad en cuanto a la velocidad y el volumen, especialmente en las traducciones técnicas, pero cabe recalcar que la información traducida mecánicamente debe ser tomada como un esbozo que necesariamente será revisado y corregido por la persona a cargo de la traducción.

Es cierto que el poder de procesamiento y la alta capacidad de memoria de los ordenadores permitirán que la tecnología maneje tareas increíblemente complicadas y extensas las cuales, sin lugar a dudas, harán que la comunicación con cualquier persona sea posible aún en lugares remotos como el Tíbet, el Amazonas o la Patagonia pero de ninguna manera podrá lograrse que un sistema electrónico pueda reemplazar la fina, precisa, intricada y sofisticada red de información que puede manejar el cerebro humano en el caso de la traducción.

Obviamente que continuarán los esfuerzos para desarrollar programas o conjuntos de técnicas, a través de investigaciones y pruebas llevadas a cabo por miles de personas en el transcurso de los próximos años y con el consecuente gasto que ello conlleva, que entiendan y traduzcan las sutilezas intrínsecas de los idiomas.

Sin embargo, no creo equivocarme al aseverar que será imposible sustituir a un traductor debido a la sutileza y complejidad del lenguaje. Hasta en un párrafo poco complicado las variables a considerar son numerosas: el contexto, la armonía, el tono, el significado entre líneas, las connotaciones culturales, la sintaxis, la reflexión, el estilo, el uso, la terminología y la semántica, todos hábilmente manejados por el humano y de forma simultánea pero imposibles de reproducir por una computadora. El cerebro humano nos permite realizar acciones y tener comportamientos que no pueden reducirse a algoritmos. (¡Somos irremplazables!)
Todo esto se puede decir de los idiomas hermanos (cercanos) al español como son el italiano, francés, portugués, catalán, gallego, etc. O idiomas menos cercanos como el inglés, alemán. Y ni qué decir de los idiomas lejanos como el idioma vasco (vascuence) donde el orden de las palabras, verbo, sujeto, complemento, artículo, etc. es completamente diferente, las preposiciones y los artículos se convierten en sufijos, los números se cuentan por veintenas, expresiones que traducidas literalmente a otro idioma no tendrían ni pies ni cabeza o resultarían cómicas.
Y si nos alejamos más, tenemos idiomas con alfabetos diferentes (chino, japonés, coreano, tailandés, etc.) donde el texto se escribe sin separación entre palabras. Las variantes y las diferencias que tienen que analizar en estos casos los ordenadores son enormes.
Solamente los humanos (de momento) poseemos la capacidad de análisis para determinar con precisión el significado de una idea hecha palabra en un idioma y presentarla de la manera correcta en otro. Los únicos profesionales capaces de manipular sistemas y herramientas de traducción mecánica extremadamente complejos, cuyo objetivo es reemplazar a los traductores son, irónicamente, ¡Traductores!

Paulina Torres De Witt
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Dificultades al traducir

Monday, August 6th, 2007

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Al traducir un idioma ningún problema es demasiado pequeño y ningún término demasiado trivial para ser ignorado. Es probable que la gente que reciba nuestra traducción no conozca el idioma del texto original, de lo contrario posiblemente no nos hubiesen contratado. Ellos confían en nuestro profesionalidad y debemos reciprocar esa confianza con un servicio impecable en la medida de nuestras posibilidades. Los traductores debemos ser capaces de discernir sutilezas y matices constantemente, investigar sobre la terminología, las expresiones coloquiales y los cambios en el lenguaje para sentirnos con confianza al momento de trabajar en una traducción difícil.
El problema más arduo que podemos tener es cuando encontramos un concepto o una palabra que no existe en el idioma al cual estamos traduciendo. Hay varios ejemplos tales como instrumentos financieros, disposiciones gubernamentales, procedimientos legales, estructuras de negocios, etc., los cuales varían de una nación a otra así como de una cultura a otra. ¿Cómo se traducen las palabras tatami, karate, kamikaze del japonés al español? Con la ayuda de los glosarios podemos acercarnos a la esencia pero usualmente los traductores manejamos información nueva o material operativo o altamente especializado así que es admisible que tengamos que traducir utilizando un vocablo poco común, o incluso promover uno de nuestra propia autoría, o que debamos recurrir a la Nota del Traductor para explicar el significado del término.
Otro problema es traducir a partir de material manuscrito. Lo que quizás pueda parecer una hoja llena de ideas desordenadas y de tachaduras puede ser (el Anexo IV de una demanda internacional! Así que tenemos que tener mucho cuidado al plasmar la información garantizando que el concepto sea preciso y fiel al original.
Cuando no estemos seguros de un término o frase, la regla fundamental es preguntar. Si tenemos dudas o preguntas sobre una traducción debemos contactar al cliente, si esto es posible, o al menos escribir una nota para que se puedan hacer los ajustes necesarios en la traducción. Esto es preferible antes que entregar información errónea o inadecuada con la que no nos sintamos completamente satisfechos. Lo que nos entregan para traducir es importante para alguien en algún lugar, por lo tanto, el hacerlo bien tiene que ser importante para nosotros también, además de que el beneficio directo es que obtendremos más trabajo de ese cliente en particular.
La traducción es tanto un arte como una habilidad. Profundicemos en el conocimiento de nuestros idiomas y la confianza y experiencia adquiridas harán que los problemas sean más rápidos de resolver.

Paulina Torres De Witt
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Nombres y Apellidos Vascos y Japoneses

Monday, August 6th, 2007

En Japonés al igual que en vascuence (euskera) los nombres de familia muchas veces tienen su origen en una ubicación geográfica. Muchas veces el apellido debe su origen a la ubicación del caserio (casa familiar)
Véanse aquí algunos ejemplos que hemos extraido.

Arrieta –> Ishida 石田 –> Campo de piedras
Mendieta –> Yamada 山田 –> Terreno o arrozal del monte
Mendibarren –> Yamamoto 山本 –> En la base del monte
Elizondo –> Teramoto 寺元 –> Al lado de la iglesia (templo)
Zubiondo –> Hashimoto 橋本 –> Al lado (base) del puente
Ortuondo –> Yokohata 横畑 –> Al lado de la huerta
Ortuzar –> Furuhata 古畑 –> Huerta vieja
Goikoetxea –> Kazuie 上家 –> Casa de arriba
Barrenetxea –> Oroshiya 下家 –> Casa de abajo
Garaialde –> Ueno 上野 –> Campo de arriba, se encuentra arriba
Ugarte –> Shimada 島田 –> Entre aguas, campos de isla
Garaikoetxea –> Kamiya 上家 –> La casa que se encuentra en un alto
Etxeberria –> Shinya 新屋 –> Casa nueva
Ibaiondo –> Yokokawa 横川 –> Al lado del puente
Iturriaga –> Izumi 泉 –> De la fuente (de agua)
Uralde –> Mizutani 水谷 –> Valle de agua, zona de agua
Landaluze –> Nagata 長田 –> Campo (arrozal) largo
Zabaleta –> Hirota 広田 –> Campo amplio, extenso
Zubizarreta –> Furubashi 古橋 –> Del puente antiguo
Jauregizabal –> Ooshiro 大城 –> Palacio grande, amplio

En la cultura tradicional japonesa el primogénito varón era el legítimo heredero de la casa familiar (Yago). El mayorazgo (choonan 長男 en japonés) era el responsable preservar el apellido, la casa y sus bienes. La casa a su vez pertenecía a una aldea y a un pueblo. Las casas ayudaban en las labores comunales (auzolan) del pueblo y así surgía un sentimiento de pertenencia a ese pueblo.
Al principio de la edad media cada casa tenía un apellido. La casa y el apellido iban unidos. Por lo tanto un hermano que iba a vivir a otra casa tenía un apellido diferente.
Durante el comienzo de la Era Meiji, el Gobierno obligó a todos sus ciudadanos a tener un apellido, ante lo cual muchos optaron por coger el nombre de la casa o un topónimo como apellido.
¿No encuentran algunas similitudes entre Japón y Euskadi?
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¿Qué nos convierte en un buen traductor?

Wednesday, August 1st, 2007

¡Definitivamente la práctica! El traductor cuenta con muchos recursos tales como diccionarios especializados, tesauros, libros de sinónimos y vocabulario técnico de un campo particular, libros de referencia para encontrar el equivalente a determinada terminología, páginas web, etc., pero es el cúmulo de experiencia en el proceso de investigación, aunado a las habilidades de expresión y comprensión, lo que nos permite trabajar de manera organizada y metódica para que la versión traducida sea tan precisa como el texto del idioma base. Siempre estamos a la búsqueda de nueva información renovando así el conocimiento acumulado. Claro está que ser bueno en idiomas no es suficiente para ser un buen traductor. Es realmente importante redactar de manera clara, con el vocabulario, la sintaxis y el estilo correctos, en nuestra lengua materna para poder ofrecer un servicio de traducción de confianza, además de tener habilidad en el manejo de los equipos y programas actuales para procesamiento de texto.
Sentir fascinación por el lenguaje es clave para un traductor pues mientras más conocemos, ¡más deseamos saber! Quizás es natural pero me inclino a pensar que es algo que se desarrolla con nuestro interés en seguir aprendiendo y, por ende, actualizándonos. Hay traductores que son expertos en determinadas áreas y utilizan su dominio del idioma para trabajar en esa área. A otros les encanta escribir y como traductores hacen lo que les gusta y reciben una remuneración por ello. Otros se sienten intelectualmente estimulados ante la extensa variedad de temas en los que se puede trabajar y disfrutan enormemente del aprendizaje que adquieren durante el trabajo de traducción.
Los traductores tenemos que conseguir un equilibrio entre la fidelidad del texto de origen y la lectura entendible en el idioma al que se traduce. Hemos visto muchas veces material que se nota de inmediato que ha sido traducido y que incluso nos permite deducir el idioma desde el que se tradujo. La mejor traducción es la que nadie detecta como traducción, la que parece haber sido escrita originalmente en el idioma al cual estamos traduciendo. Claro que no es tarea fácil pero definitivamente es nuestra meta. Nuestro mejor trabajo es cuando nadie se da cuenta de que hemos traducido. En otras palabras, seamos discretos, permanezcamos invisibles. Permitamos que otros se beneficien con el conocimiento que requieren sin tener que preocuparse por los malos entendidos que surgen de la traducción inapropiada del texto.

Paulina Torres De Witt
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